Peruanos rechazan Gobierno de facto de Manuel Merino

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Peruanos rechazan Gobierno de facto de Manuel Merino

La plaza San Martín concentró una vez más la voz de protesta de ciudadanos que exigen la vuelta a la democracia, en medio de una represión policial

El rechazo se hizo sentir. Por más de 12 horas, la ciudadanía manifestó su disconformidad con la asunción al mandato presidencial de Manuel Merino de Lama. Las personas, en su mayoría jóvenes, se concentraron desde las 8 a.m. en la Plaza San Martín con el objetivo de llegar al Congreso de la República y resonar su descontento en el Parlamento.

Lima no fue la única ciudad que se copó de voces discrepantes a la vacancia presidencial de Martín Vizcarra, regiones como Cusco, Ayacucho y Huancayo también se organizaron para hacer valer su derecho a la protesta. Sin embargo, en el centro de la capital el objetivo no se logró, por el contrario: la marcha ciudadana se tornó en una represión más que violenta, por parte de la Policía Nacional del Perú.

Pica News estuvo presente en la manifestación y conversó con los estudiantes y trabajadores que asistieron motivados por la insatisfecha representación parlamentaria. Además, registró la espiral de violencia que se generó a lo largo del día.

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Las voces
Provistos de banderolas, cacerolas e instrumentos musicales que expandieran su sentir, al menos 500 personas se reunieron en el Centro de Lima para rechazar a Manuel Merino de Lama como presidente de la República. Las mascarillas y los protectores faciales protegían que los cantos de protesta no propagaran más que ideas y sentimientos.

Ciudadanos a pie y muchos en bicicleta intentaron llegar al Congreso de la República durante la juramentación de Merino de Lama como presidente de facto. Sin embargo, el cuerpo policial cercó rápidamente el recorrido que entonces aún era pacífico.

Nosotros somos ciudadanos, no sé por qué hay muchos policías y militares acá, deberían dejarnos protestar es nuestro derecho”, comentó una ciclista. Ella exige una “reforma total de la Constitución”, pues “no es posible”, afirma, que el marco normativo deje espacios grises para “llegar a esta situación”.

Y es que, como sostuvo el presidente de la Federación de estudiantes de la Universidad Agraria La Molina, el hastío es generalizado. Aunque la punta del iceberg es la vacancia presidencial de Martín Vizcarra y la toma de la banda presidencial de Merino de Lama, ellos rechazan todo tipo de corrupción y, por tanto, que “se vayan todos”.

“Los estudiantes nos hemos organizado y vamos a continuar con las protestas, no solo hoy. Hacemos un llamado a todos los compañeros de las universidades de San Marcos, UNI, Villareal y Cantuta, que vengan a alzar su voz de protesta”, invocó.

Entre la multitud también estuvo el congresista del Partido Morado, Daniel Olivares, quien expresó estar “muy contento” porque las personas sean conscientes que deberán participar de manera constante en los meses que quedan.

Esta es la primera de, probablemente, un montón de marchas, cada una por cada uno de los temas que tenemos que defender: Sunedu, (elección de magistrados del) Tribunal Constitucional, las elecciones. Cada semana vamos a tener una lucha y está muy bien que lo trabajemos en equipo”, declaró Olivares.

El Partido Morado no se presentó a la ceremonia de asunción de Manuel Merino. Olivares manifestó que, como bancada, “no podían validar la consolidación de la repartija”, y que “tenían que estar con la gente” que los eligió. Reafirmó que hubo “un quiebre constitucional” en el país.

Adelantó que la posición para esta gestión se enfocará en la ciudadanía. “Mis expectativas están con las personas”. Por ello, convocó a la sociedad civil a que, sin importar los colores políticos, participen, y “no le hagan caso a esos políticos que dicen que hay que mantener la calma”.

Espiral de violencia
Inmediatamente después que el congresista Olivares respondió a las preguntas de Pica News, el cordón policial entre el jirón Cuzco y jirón de la Unión se rompió. Al bordear las 11:30 a.m., y con un nuevo presidente a cuestas, un grupo de manifestantes aventó piedras a los policías que custodiaban la entrada a esa calle. Ellos, por su parte, respondieron con gases lacrimógenos.

Primero tres tiros y luego dos más. El humo se dispersó de manera rápida y llegó a la últimas filas donde ciclistas y manifestantes que solo vociferan empezaron a toser y a quitarse las mascarillas para poder respirar. Los pedidos de vinagre se escuchaban por diversos puntos. La manifestación se replegó pero las bombas continuaron.

Esa fracción de ciudadanos dispersos se encontró con otros manifestantes que habían sido replegados en calles aledañas por otros efectivos policiales. El punto de encuentro fue jirón Puno con jirón Carabaya y, esta vez, la consigna era clara: cantar y tocar sin confrontar, porque eso de por sí ya era bastante.

“Merino no me representa”, “Merino no es mi presidente” coreaban. El camino entonces se hizo claro, la plaza San Martín se abría para acoger de nuevo las voces de protesta aglomeradas en esa pequeña calle de jirón Puno. La policía, en tanto, observaba paciente.

Tomada la plaza, los ciudadanos manifestantes se extendían por el largo y ancho de la misma, mientras que en el jirón Nicolás de Piérola, la calle que lleva a la avenida Abancay, se concentraba otra barrera policial. Confiados que sus voces eran más fuertes, la protesta se concentró en ese punto para proclamar canticos que incluso invitaban a los efectivos a participar.

Frente a frente el primer golpe empezó. Una bomba lacrimógena cayó con firmeza entre los manifestantes y estos volvieron a replegarse. Esta vez la indignación movilizó a los ciudadanos y, tras disolverse el gas, encararon a los policías el aventar gases lacrimógenos a personas que no ejercían la fuerza. Un ciclista furibundo exigía el nombre a un policía, mientras que un anciano sostenía una bandera del Perú.

A partir de ahí la orden se hizo evidente: desaparecer la protesta. Empezó la constante bombarda a los manifestantes, quienes como registró Pica News, en muchas ocasiones estaban parados observando o cantando y, a pesar de ello, cayeron las bombas.

Pasadas las 3 de la tarde, se alternaban los momentos de calma y los momentos de desasosiego. Sumado a los gases lacrimógenos, las detenciones por parte de grupos ‘terna’ de la policía empezaron a proliferar. Un grupo de manifestantes no comprendía por qué los perseguían si ya no confrontaban, algunos se retiraban mientras que otros persistían. La situación se salía de control, con detenciones arbitrarias y mayor represión policial, sin justificación clara.

Sobre las 5 de tarde, el ritmo se mantenía pero, en este punto, la furia se apoderó de la protesta. La mayoría de manifestantes se retiró pero otro grupo permaneció confrontando al cuerpo policial.

En este punto, los efectivos policiales confirmaron la orden de desaparecer la protesta, lo que incluía detenciones de cualquiera que estuviera en las marchas. Según informó la agencia de prensa AFP, hay un promedio de 30 detenidos y varios heridos producto de las protestas contra la presidencia de facto de Manuel Merino.

Las convocatorias para más protestas se multiplican en las redes sociales, plataformas que funcionan como altavoces al reclamo popular. Por ello, Pica News continuará de cerca el desarrollo de las manifestaciones cívicas, cubriendo de manera imparcial las marchas de la ciudadanía en contra de un Gobierno de facto.

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